Conservación de las semillas de césped

Porcentaje de germinación de las semillas de césped

El porcentaje de germinación de las semillas de césped disminuye con el paso del tiempo, por lo que su correcta conservación puede marcar el éxito o el fracaso de la siembra. Con una buena conservación podremos reutilizar, con un alto porcentaje de éxito, los restos de semillas que tengamos de una siembra anterior o aquellas semillas de césped adquiridas fuera de los periodos de siembra clásicos.

Hay que saber que no todas las semillas de césped poseen el mismo porcentaje de germinación de partida, esto es debido a las diferencias en la producción de cada cosecha. Por lo general, nos moveremos en porcentajes superiores al 95%. Este dato viene refrendado en el certificado oficial de germinación que cada variedad de semilla tiene asociado, en el que se pueden contrastar aparte del porcentaje de germinación, el año de producción, el lote, la especie a la que pertenece la semilla, si es pildorada o no y si se encuentran trazas de alguna otra especie entre las muestras analizadas. Podríamos decir que dicho certificado es el pasaporte de la semilla e identifica completamente toda semilla que se produce a nivel mundial.

 

Extracto certificado análisis semillas

Condiciones de almacenamiento

Ya sabemos el punto de partida, ahora necesitamos conocer si es posible utilizar esa semilla más adelante y cómo conservarla correctamente para perder la menor germinación posible.

Sí se puede utilizar esa semilla de un año a otro sin problema, por ejemplo para cubrir calvas o llevar a cabo una resiembra general del terreno. Esta será una buena manera de asegurar la coincidencia en el tono de verde y conseguir una apariencia homogénea del terreno con césped.

La semilla es importante almacenarla en un ambiente seco, puesto que por su propia naturaleza, absorben la humedad del aire. Para su correcta conservación, requieren una temperatura (medida en grados Farenheit) y humedad combinadas con un valor final igual o menor a 100. Cualquier valor superior a esta cantidad reducirá notablemente la viabilidad de las semillas. De igual manera si las semillas ya han sido expuestas a la humedad, deben desecharse.

Si queremos comprobar si es posible utilizar (con cierto porcentaje de éxito) semilla que tenemos guardada de otros años, podemos realizar una prueba muy simple: 

Colocar en un vaso sobre una superficie húmeda unas cuantas semillas y mantenerlas con la temperatura constante adecuada a la que requiere la especie (ya sea una C3 de clima templado o una especie C4 de clima cálido). En pocos días veremos un porcentaje de semillas que brotan y nos indicarán si las semillas son aun viables para su siembra.

Semillas germinando en placa petri
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